Mundo
Dos trenes chocan en Toledo dejando decenas de muertos
Un tren de Renfe alcanzó a otro de Iryo en la provincia de Toledo el miércoles por la mañana, provocando una de las mayores tragedias ferroviarias españolas en meses.

El accidente ocurrió a primera hora del miércoles en la entrada de la estación de Urda, en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. Un tren de Renfe que circulaba hacia Sevilla alcanzó a un tren Iryo que se encontraba detenido en el mismo cantón. El tren de Renfe llevaba 378 pasajeros a bordo, mientras que el Iryo transportaba 174 personas. Los reportes iniciales varían en el número de víctimas: mientras algunos medios reportan 30 muertos, otros elevan la cifra a al menos 64 o 68 fallecidos. Además, se reportan entre 80 y 150 heridos, con al menos 15 de ellos en estado grave.
Según fuentes del Ministerio de Transportes, el accidente fue consecuencia de un error humano. Un operario de Adif que estaba actuando en una avería del sistema principal de señalización habría sido responsable de no alertar al tren de Renfe sobre la cercanía del tren Iryo. El ministro de Transportes, Óscar Puente, describió como "verdaderamente inverosímil" un accidente por alcance de estas características y señaló que se tomó una decisión "con luz roja" al reanudar la circulación tras el fallo del sistema de seguridad LZB.
Adif suspendió de inmediato la circulación en el corredor sur ferroviario y pidió a los viajeros no acudir a las estaciones. El servicio de alta velocidad quedó suspendido entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía. Renfe activó el plan de asistencia a las víctimas de accidentes ferroviarios y sus familiares, habilitando un teléfono de información: 900 10 10 20. Las autoridades de Castilla-La Mancha activaron el Plan Territorial de Emergencia.

El rey Felipe VI expresó su pesar por lo que calificó como un "terrible accidente" y reconoció la labor de los equipos de emergencia. Líderes internacionales enviaron mensajes de condolencias, siendo referenciados países como Colombia y México, que activaron canales para determinar si había ciudadanos afectados. El evento también impactó en el ámbito deportivo, con la suspensión de 24 partidos programados en la Copa del Rey.
Este es el segundo gran accidente ferroviario en España en menos de un año, tras el siniestro de Adamuz en Córdoba ocurrido diez meses antes. Los equipos de emergencia continuaban las labores de rescate y búsqueda de víctimas, mientras las autoridades advertían que el número de fallecidos podría aumentar. Los vecinos de Urda se movilizaron para llevar comida y agua a los afectados, y familiares de los pasajeros recorrían hospitales en busca de sus seres queridos.