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El Papa León XIV pide máxima vigilancia contra abusos sexuales en Lourdes
Durante su visita a Lourdes, el Papa León XIV hizo un llamado a los obispos franceses para que mantengan máxima vigilancia sobre los abusos sexuales en la Iglesia.

El Papa León XIV está realizando su visita a Francia, destacando su presencia en Lourdes, donde más de 150,000 fieles asistieron a una misa en el santuario. Durante el evento, el pontífice subrayó la importancia de preservar la dignidad de la vida y reiteró que ninguna legislación puede justificar la retirada de esta dignidad.
El Papa se reunió con un grupo de siete víctimas de abusos sexuales dentro de la Iglesia, destacando el dolor y el sufrimiento causados por estos eventos. Describió los abusos como una "plaga dolorosa", enfatizando la necesidad de una vigilancia constante por parte de los obispos y de la jerarquía de la Iglesia.
León XIV instó a los obispos franceses a continuar trabajando en pro de la prevención y la protección contra los abusos sexuales. Mencionó que es esencial mantener la "máxima vigilancia" para evitar que tales incidentes se repitan, subrayando la responsabilidad de la Iglesia en el abordaje de estas cuestiones.

En el encuentro con los obispos, el Papa también abordó el caso de los mosaicos del artista Rupnik, que fueron cubiertos, generando controversia. Este episodio es un ejemplo de la necesidad de transparencia y acción ante las alegaciones de abusos.
La visita, marcada por encuentros y discursos sobre la dignidad humana, tuvo un enfoque especial en la protección de las víctimas, reflejando un momento de introspección para la Iglesia tras años de escándalos relacionados con abusos sexuales. Las organizaciones que acompañan al Papa expresaron críticas sobre el número reducido de víctimas que fueron recibidas, lo que plantea cuestiones sobre la inclusión y el reconocimiento de las experiencias de más personas.
Además del mensaje sobre los abusos, el Papa también destacó cuestiones sobre el final de la vida, afirmando que "es imposible considerar normal quitar la vida". Esta afirmación está alineada con los principios de la Iglesia en defensa de la dignidad humana desde su comienzo hasta su final.