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El príncipe heredero saudita pidió apoyo militar a Trump contra los houthis
Mohammed bin Salman solicitó a Donald Trump ataques contra los houthis, pero el presidente de EE.UU. rechazó la propuesta, ofreciendo solo asistencia de inteligencia.

El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, solicitó ayuda al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para realizar ataques militares contra los houthis, un grupo rebelde apoyado por Irán que ha ido en aumento en Yemen. Según diversas fuentes, Trump rechazó la propuesta de ataques directos, pero la administración estadounidense se comprometió a proporcionar apoyo en términos de inteligencia e información sobre los objetivos del grupo militante.
El jueves, los houthis avanzaron hacia puntos estratégicos, capturando varias localidades a lo largo de la costa del Mar Rojo. Esta ofensiva ha levantado preocupaciones, ya que los rebeldes han comenzado a amenazar una ruta esencial para las exportaciones de petróleo de Arabia Saudita, interfiriendo en la circulación de buques petroleros.
Además, la situación en Yemen se agrava con nuevos ataques de los houthis contra ciudades sauditas, incluyendo la gran mezquita de La Meca, que es un lugar sagrado del islamismo. Estos ataques han resultado en heridos y han generado una alerta de peligro para la seguridad en la región.

Arabia Saudita, respondiendo a estos ataques, ha prometido que reaccionará con firmeza. Las autoridades sauditas acusan a los houthis de haber llevado a cabo operaciones hostiles, señalando que ha habido un número significativo de operaciones aéreas por parte de Riad en los últimos días, con al menos 300 ataques aéreos mencionados en denuncias.
Mientras tanto, Irán niega cualquier involucramiento directo en el conflicto, aunque sigue siendo visto como un apoyo a los houthis. Esta afirmación se realizó en medio de temores de un enfrentamiento directo entre Irán y Arabia Saudita.
La situación en la región es aún más tensa con la posibilidad de impactos en el mercado global de petróleo, lo que lleva a preocupaciones sobre la seguridad del suministro energético, dado que los precios del petróleo han mostrado aumentos recientes tras los ataques y escaladas en el conflicto.