Mundo
La crisis de Ueno Bank provoca la renuncia en el Banco Central de Paraguay y pedido de juicio político
La situación en Ueno Bank resultó en la renuncia del presidente del Banco Central y presiones sobre el gobierno de Santiago Peña, incluyendo pedidos de juicio político por parte de diputados de la oposición.

El martes 3 de noviembre, Carlos Carvallo, presidente del Banco Central del Paraguay, renunció en medio de una crisis financiera relacionada con Ueno Bank, una institución que cuenta con alrededor de 3 millones de clientes en el país. La crisis fue desencadenada tras una caída en el índice de solvencia del banco, según anunció el Banco Central el mismo día, que también inició un proceso de intervención.
Ueno Bank, conocido por ser uno de los mayores emisores de tarjetas de crédito del Paraguay, enfrenta graves problemas financieros y se ha convertido en objeto de investigaciones. Las dificultades económicas de la institución llevaron al cierre de sus operaciones y a la necesidad de un proceso de recuperación judicial, según informó el Financial Times.
En respuesta a la crisis, el gobierno del presidente Santiago Peña anunció un plan para compensar a los clientes afectados por el cierre del banco. El gobierno está trabajando junto con el Congreso para implementar una legislación que permita el uso de un Fondo de Garantía para restituir los depósitos de miles de clientes.

La crisis en Ueno Bank desencadenó una ola de protestas en Asunción y resultó en la detención de ocho personas vinculadas al banco. Los problemas estructurales en la institución y el impacto financiero en los clientes aumentaron la presión sobre el gobierno de Peña, generando una creciente insatisfacción pública.
En medio de este caos, diputados de la oposición presentaron pedidos de juicio político contra Santiago Peña, responsabilizándolo por la crisis y por la falta de acción en defender los intereses de los clientes de Ueno Bank. La oposición sostiene que la administración del presidente debería haber actuado con mayor eficacia para evitar la situación.
El presidente Peña, quien asumió tras Carvallo, designó a un nuevo líder para el Banco Central y se comprometió a acelerar el proceso de indemnización de los clientes afectados. El desenlace de este caso está generando un debate significativo sobre la responsabilidad del gobierno y las reformas necesarias para restaurar la confianza en el sistema financiero.