Mundo
La ingesta de xilitol vinculada a un mayor riesgo de eventos cardiovasculares
Investigaciones indican que altos niveles de xilitol en sangre están asociados con un mayor riesgo de ictus, infartos y muerte.

Un estudio ha encontrado que niveles elevados de xilitol en la sangre pueden estar vinculados a un aumento del riesgo de eventos cardiovasculares mayores, incluyendo ictus e infartos. Esta investigación es considerada la más grande de su tipo en explorar los efectos del xilitol, un edulcorante común utilizado en una variedad de productos alimenticios como chicles, pastas dentales, mermeladas, yogures y helados.
El xilitol se clasifica como un alcohol de azúcar, presente en algunos alimentos naturales en concentraciones muy bajas. Sin embargo, a menudo se introduce en cantidades mucho mayores—hasta 1,000 veces más—para endulzar artificialmente varios alimentos, bebidas y productos de cuidado bucal.
Los hallazgos sugieren que las personas con mayores concentraciones de xilitol en su sangre tienen un riesgo significativamente mayor de experimentar problemas cardiovasculares graves. Según informes, aquellos con niveles elevados de xilitol mostraron un 57 por ciento más de riesgo de infartos y ictus en comparación con aquellos con niveles más bajos.

Estos resultados plantean preocupaciones sobre el consumo de xilitol, especialmente dado su uso generalizado en alimentos procesados y productos de salud. Las implicaciones del estudio sobre las decisiones dietéticas pueden provocar una mayor investigación sobre la seguridad de dichos edulcorantes para la población en general.
No ha habido una respuesta inmediata de los organismos reguladores respecto a las recomendaciones dietéticas o directrices relacionadas con el xilitol tras la publicación del estudio. A medida que aumenta la concienciación, los consumidores pueden buscar más información sobre los ingredientes en los productos cotidianos, especialmente aquellos que contienen xilitol.
En contraste, un ensayo clínico separado dirigido por investigadores australianos ha demostrado que las estatinas, un medicamento común para reducir el colesterol, pueden reducir el riesgo de infartos o ictus entre personas sanas mayores de 70 años, con una baja incidencia de efectos secundarios graves.