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sábado, 3 de octubre de 2026

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Panorama

Marcha de Orange en Irlanda del Norte enfrenta presión de manifestantes

En Portadown, la marcha de Orange, que puede recorrer un barrio católico por primera vez en 28 años, fue bloqueada por miles de manifestantes.

Foto de archivo: Marcha de Orange en Irlanda del Norte enfrenta presión de manifestantes
Foto de archivoFoto: Pierrette13 · Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0

En la ciudad norirlandesa de Portadown, la marcha de la orden protestante de Orange, que ha obtenido permiso por primera vez en 28 años para recorrer un barrio católico, fue bloqueada por aproximadamente 2000 manifestantes. Esto ha llevado a un aumento de la tensión entre las comunidades protestante y católica de la región. La marcha había recibido autorización el viernes de la Comisión de Desfiles de Irlanda del Norte, bajo estrictas condiciones, como limitar el número de participantes a 35 y realizar el desfile por la mañana.

Los manifestantes, entre los que se encuentra la primera ministra norirlandesa Michelle O'Neill, se han reunido para bloquear la ruta de la controvertida marcha, que en los años 90 a menudo provocaba violencia y que había estado prohibida desde 1998. La autorización para la marcha fue el resultado de una prolongada batalla legal, que culminó en un fallo judicial que permitió el desfile.

El paso por la Garvaghy Road ha sido fuente de controversia y conflicto en el pasado, lo que convierte el regreso de esta marcha en un tema especialmente sensible para la comunidad. Según algunas fuentes, los manifestantes han organizado su protesta para evitar que la marcha de Orange transite por su barrio, mientras que otros destacan que las tensiones se reavivan por esta situación.

Foto de archivo: Marcha de Orange en Irlanda del Norte enfrenta presión de manifestantes
Foto de archivoFoto: Kempenmen · Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0

A pesar de la autorización del juez, la situación ha llevado a un renovado debate sobre los Acuerdos de Viernes Santo y el delicado equilibrio entre las diferentes comunidades en Irlanda del Norte. Estos acuerdos tenían como objetivo poner fin a la violencia que ha asolado la región durante años.

Las protestas y el bloqueo de la marcha subrayan no solo la división existente, sino también los sentimientos de descontento entre los habitantes de la comunidad católica, que se sienten amenazados por la presencia del desfile protestante.

Es la primera vez que la marcha de Orange puede transitar por un barrio católico en casi treinta años, lo que se considera una prueba para la estabilidad y las relaciones entre los diferentes grupos en Irlanda del Norte.