Mundo
Nueva York conmemora el 25 aniversario de los atentados del 11-S en medio de controversia
Nueva York celebró una solemne ceremonia en el 25 aniversario de los atentados del 11-S, marcada por la ausencia de Donald Trump y medidas de seguridad reforzadas.

El 11 de septiembre de 2026, Nueva York conmemoró el 25 aniversario de los atentados terroristas ocurridos el 11 de septiembre de 2001. La ceremonia tuvo lugar en el sitio conmemorativo de Ground Zero, donde las familias en duelo se reunieron para leer los nombres de casi 3,000 víctimas que perecieron en los ataques, que involucraron el secuestro de cuatro aviones por operativos de Al-Qaeda.
Los expresidentes de EE.UU. Bill Clinton, George W. Bush, Barack Obama y Joe Biden estuvieron presentes en la ceremonia, aunque no pronunciaran discursos. La atención pública se centró en la ausencia del expresidente Donald Trump, quien eligió rendir homenaje en el Pentágono en su lugar, donde se celebró una ceremonia separada. Este movimiento provocó controversia entre los asistentes en Nueva York, especialmente por la presencia del alcalde Zohran Mamdani, el primer alcalde musulmán de la ciudad.
La ceremonia en Nueva York estuvo marcada por estrictas medidas de seguridad mientras la ciudad honraba a las víctimas de los ataques. Se realizaron homenajes y reflexiones sobre el impacto duradero del 11-S, no solo en quienes fueron afectados directamente, sino también en la sociedad estadounidense y la política exterior durante el último cuarto de siglo.

A lo largo de los años, más de 9,400 individuos han muerto por enfermedades relacionadas con los ataques del 11-S, superando el número de aquellos que fallecieron el día de la tragedia. Esta estadística ha sido destacada como un aspecto significativo de las repercusiones continuas de los atentados, que transformaron la vida y la política de seguridad en Estados Unidos.
A pesar del carácter sombrío del aniversario, la ausencia de Trump de la ceremonia en Nueva York se convirtió en un punto focal de discusión. Su elección de honrar a las víctimas en el Pentágono fue recibida con incomodidad por algunos de los asistentes al memorial en Nueva York, mientras que otros criticaron su decisión de hablar en un lugar diferente. La dinámica política que rodeaba el evento se vio agravada por el peso emocional del recuerdo y la reflexión.
Al concluir la ceremonia, familias y figuras políticas expresaron sus pensamientos sobre el legado perdurable del 11-S, enfatizando la importancia de recordar en medio de los desafíos actuales. Los eventos de ese día continúan resonando profundamente en la conciencia nacional, destacando tanto la profunda pérdida experimentada como la resiliencia demostrada por innumerables individuos.