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Ocho naciones condenan el rechazo de Israel al plan de paz de Gaza
Un grupo de ocho países musulmanes criticó el rechazo de Israel a la propuesta de paz de EE. UU. para Gaza, afirmando que amenaza la estabilidad regional y los esfuerzos por una paz duradera.

Ocho importantes naciones musulmanas, incluidos Arabia Saudita, Egipto, Indonesia, Jordania, Turquía, Catar, los Emiratos Árabes Unidos y Pakistán, han condenado el rechazo de Israel al plan de paz respaldado por EE. UU. para Gaza, propuesto originalmente por el presidente Donald Trump. La declaración enfatiza que la postura de Israel socava los esfuerzos colectivos por lograr una paz justa y sostenible en la región.
Según una declaración conjunta emitida por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Pakistán, esta reacción siguió a la aceptación de la propuesta por parte de facciones palestinas, incluyendo a Hamas, que acordaron un plan destinado a establecer un marco para el desarme de Hamas y una retirada de tropas israelíes de los territorios palestinos.
La crítica a la posición de Israel fue reiterada por varios informes, que señalan que el rechazo se produjo durante discusiones en curso lideradas por el enviado estadounidense Jared Kushner y el enviado para la paz en Gaza Nickolay Mladenov. Estas conversaciones tenían como objetivo establecer un alto el fuego y explorar la implementación del plan con mediadores regionales en Egipto.

Los ministros de Relaciones Exteriores de los países involucrados expresaron su preocupación de que la negativa de Israel a avanzar con el plan de EE. UU. pone en grave riesgo las perspectivas generales de su implementación. Argumentan que tal rechazo compromete profundamente los esfuerzos destinados a establecer una paz y estabilidad duraderas en la región.
En las declaraciones realizadas, se destacó la importancia de la intervención de EE. UU. para asegurar que Israel cumpla con el plan aceptado por los palestinos. Los ministros subrayaron las posibles repercusiones de la falta de cumplimiento para futuras negociaciones y la armonía general entre las partes involucradas.
A pesar de la fuerte condena de estas naciones, el gobierno de Israel ha mantenido su posición, afirmando que cualquier retirada de tropas es condicional al desarme de Hamas. Esta tensión continua subraya las complejidades involucradas en lograr la paz entre Israel y las facciones palestinas.