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Sánchez enfrenta presión política y dudas sobre Marruecos en crisis de Ceuta
Varias manifestaciones exigen respuestas al Gobierno tras una crisis migratoria en Ceuta, mientras Sánchez niega pruebas sobre la implicación de Marruecos.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se enfrenta a un creciente desafío político tras la llegada masiva de migrantes al enclave español de Ceuta. Según informes, alrededor de 72,000 personas cruzaron la frontera en las últimas semanas, lo que ha desatado un clamor popular por soluciones inmediatas.
Miles de manifestantes han salido a las calles exigiendo que el Gobierno aborde la situación y ofrezca respuestas sobre la crisis. En este contexto, el Gobierno es consciente de que ha perdido parte del apoyo de la opinión pública.
Sánchez ha señalado que, a pesar de las especulaciones, no hay evidencia contundente que respalde la acusación de que Marruecos ha estado detrás de una operación organizada. Por otro lado, las dudas sobre la relación entre la crisis migratoria y las acciones de Rabat persisten en el debate público.

A medida que las protestas continúan, la presión sobre el Gobierno para que proporcione soluciones concretas aumenta. En este sentido, Sánchez se ha abierto a considerar la autoría de Marruecos, aunque el Ejecutivo afirma que no puede llevar a cabo acciones sin pruebas claras.
La disputa sobre la soberanía de Ceuta y Melilla también se mantiene en el centro de la discusión, alimentando aún más la tensión entre España y Marruecos en este contexto crítico.