El 12 de agosto de 1985, un Boeing 747 de Japan Airlines se estrelló contra el Monte Takamagahara mientras se dirigía a Osaka. Este accidente se considera la mayor tragedia aérea protagonizada por una sola aeronave en la historia.
El impacto del avión causó la muerte de 520 personas, dejando únicamente a cuatro sobrevivientes. Las últimas comunicaciones entre la tripulación y el control de tierra, así como los testimonios de las sobrevivientes, han sido objeto de análisis posterior.
La recuperación de la caja negra reveló información crucial sobre las causas del accidente, lo que ha permitido estudios y evaluaciones para mejorar la seguridad aérea en el futuro.
Queremos contar qué páginas se leen — con nuestra propia estadística en nuestro propio servidor en Fráncfort del Meno. Para ello no se establecen cookies y no se almacena nada en su dispositivo. No obstante, preguntamos antes de contar. Sin su consentimiento, el sitio sigue siendo plenamente utilizable — no falta nada.