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Trump considera ataques aéreos contra los hutíes tras el ataque al aeropuerto de Riad
El presidente Donald Trump indicó una posible respuesta de EE. UU. en forma de ataques aéreos contra las fuerzas hutíes después del reciente ataque al aeropuerto de Riad, que dejó víctimas.

El presidente Donald Trump declaró que Estados Unidos está considerando unirse a ataques aéreos contra la milicia hutí en Yemen. Esto ocurre tras una serie de ataques al Aeropuerto Internacional Rey Khalid en Riad, que, según las autoridades sauditas, han resultado en la muerte de doce personas y han dejado más de 300 heridos.
La reciente violencia incluye cuatro ataques al aeropuerto de Riad en solo una semana, lo que ha llevado a EE. UU. a reevaluar su participación en la región. Trump mencionó a los reporteros en la Casa Blanca que las decisiones sobre acciones militares se tomarían rápidamente a medida que emergiera nueva información sobre la situación.
La milicia hutí, que se cree cuenta con el apoyo de Irán, ha estado atacando cada vez más la infraestructura saudita, incluidos aeropuertos y sitios militares. Esta escalada sigue a una ofensiva importante lanzada por una coalición liderada por Arabia Saudita contra los hutíes, que ha intensificado el conflicto en curso en Yemen.

Informes indican que medios alineados con los hutíes también han confirmado ataques aéreos sobre territorios controlados por los hutíes, incluyendo el aeropuerto internacional de Sanaa. El conflicto continúa causando significativas víctimas y sufrimiento civil en las regiones afectadas, con implicaciones para los viajes aéreos internacionales.
En respuesta a los ataques en aumento, funcionarios hutíes han advertido contra los viajes a los aeropuertos sauditas, con excepciones para las ciudades sagradas de La Meca y Medina. Sus declaraciones incluyeron amenazas de más ataques, subrayando la atmósfera tensa a medida que la situación se desarrolla.
Los analistas sugieren que cualquier participación militar de EE. UU. podría extender los recursos existentes ya comprometidos en los esfuerzos por contrarrestar la influencia iraní en la región, añadiendo una capa más de complejidad al ya volátil conflicto. La situación requiere una cuidadosa consideración mientras los funcionarios estadounidenses sopesan las opciones militares potenciales.